Hace dos años aproximadamente, escribía que me no me importaba decir que hacía artesanías, es más, había y encontré un grupo de amigas que hacen y venden artesanías y es más, me siento cómoda.
Pero ayer, fue distinto, me sentí herida cuando se lo comenté a una amiga-vecina nueva que vive en el edificio, me miró y se rió, pues estabamos hablando que se acercan los 30 y es medio medio traumatico para algunos/as, yo no le veo como tal, sino como un comienzo de una nueva etapa, quizás mejor,no lo sé.
La cuestión, que me quedé media media, al respecto, me verá como una vieja, o porque pinto cajas, me ve como alguien que se dió por vencido en buscar pareja, y que no me queda otra que hacer esas actividades, yo en ese momento le dije que no me importaba lo que ella pensaba al respecto, es más le conté entusiasmada que pensaba hacer un curso de modelado de porcelana en frío.
La verdad, a mi me hace bien hacer artesanías, en estas dos semanas sin internet en casa, fue lo único que me mantenía la ansiedad controlada, sólo pensaba en eso, en terminar algunos trabajos, y empezar otros.Igual me siento como que me lastimó mucho la actitud que tuvo.
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3 comentarios:
Y bueno, no todas las vecinas son taaan copadas como tu ex-vecinilla, jejeje
No le des pelota. A mí me encantan las artesanías y admiro a las personas que tienen la habilidad y la destreza para hacerlas, característica que vos llevás en la sangre, ya que Paula y tu mami tienen muy buena mano.
En fin, a palabras necias oídos sordos. La vecina se lo pierde, vos adelante con lo tuyo!!!
Besos
Gracias Luli, sé que me entendés ... besos y gracias por estar siempre ahí...
besos!!
Y vos ya no pensás seguir con este espacio brillante y plagado de triste y sensual ironía??
Una seguidora
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