El martes de esta semana, en la peluquería a la que voy hice un mini cursito de automaquillaje. Era lo último en el área de belleza que me faltaba aprender, pero nunca está de más aprender. Busqué, por la web cursos, el costo era muy alto, y por casualidad hallé este. Luego de tres horas de maquillarnos, quedamos como queríamos, maquilladas por nuestras manos. Habíamos quedado bien, unas mejores que otras. Yo parecía que me habían golpeado en el ojo(por el exceso de sombra violeta oscuro), pero al margen, cuando le había comentado a mi papá que iba a hacer este curso, en torno de broma me dijo: vas a quedar como un payaso... y si era un payasito fashion. Lo más gracioso de esto, que mientras me pintaba, recordaba, un hecho que ha quedado plasmado... en una sábana, en la casa de mi abuela en Lincoln. Resulta que, hace muuuucho tiempo, cuando era joven y el típico juego era pintarse, me habían regalado un juego de Tammy, con sus labiales y demás y no sé porque motivo me habré quedado dormida que es lo más seguro, con la pintura puesta, (episodio de la nana) o me habré sacado el lápiz labial en la sábana. Lo gracioso de esto, es que la pintura está ahí, y mi abuela se ríe (creo que no le queda otra), por la aventura de la nietita fashion.
3 comentarios:
Qué lindo post!!!
Besotes!
M.
jajaja, muy buena anécdota, jeje
Yo tenía el Tammy, ¿te acordás? Más que un payasito, yo parecía una puerta, jeje
besote! Y a cer si nos enseñás algunos truquitos del make up, chica cosmo!!
Gracias chicos. Realmente fue divertido compartir esta anecdota. Obvio, lo tengo todo anoado. Para la foto me voy re pintada. Besos
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