viernes, 9 de febrero de 2007

Memoria

Hoy me pasó algo insólito. Resulta que yendo para el trabajo, tomo el tren hacia retiro...caminando por los vagones, eligo uno, y me siento, no miré a nadie, pero de repente un chico en frente mio me saludó, no lo reconocía, me siguió llamando y me dijo quien era, ahí me acordé..hablamos hasta que él se bajó. Me puse a pensar, a este pibe lo conozco hace mucho, tan poco cambié en este tiempo...lo digo por mi exterior, estoy todavía con mi interior...
Pero al margen, lo que me dejó pensando, hasta cruzar Libertador,es cómo a uno le falla la memoria, con respecto a la gente. Yo me afano, de mi gran memoria, como para los números de telefonos, eso sí no se mi celular(jajaja), pero al margen; un gran olfato, muchos veces, identifico los olores de un perfume, que usa una persona conocida. Si me falla la memoria visual, me compenso con la memoria auditiva, reconozco a las personas por su timbre de voz.
Pero al margen, me ha pasado de reconocer a personas que creo no querer, y lo contrario a las que creia que quiería, o es un juego del incosciente, es lo que más me fastidia...
Será que algunas personas nos llaman más la atención que otras, y nuestro verdadero yo interior, nos juega una mala pasada??
La verdad que no sé, o será que esas personas nos reconocen, y no nos preocupamos en reconocerlas?Tampoco, pareciera que tiempo pasara. La verdad que es un enigma sin resolver, y si alguien lo resuelve, por favor, avisen...

1 comentario:

Mahatma dijo...

jaja, es que el ser humano muchas veces pasa más tiempo pensando en lo que no le gusta que en lo que sí le gusta (y esto se aplica a personas, o estados de salud, o al trabajo, etc.)... Es una buena observación, Bibliotecariasensual, para comenzar a atentos a lo que sí nos gusta!

Beso

M.